viernes, 30 de octubre de 2009

El Bien, El Mal

"Esto no es una secta, ni una religión, ni somos metodistas ni evangelistas, ni Testigos de Jehová. Esto es un enriquecimiento espiritual personal que nada tiene que ver con creencias religiosas o cosas parecidas.
La mente humana muchas veces es manejada por presencias diabólicas y así como existimos los Seres de Luz, existen también los seres de las tinieblas, ésos que hacen tropelías en las almas de los incautos, los débiles, los de mente enferma o malévolos. Hay miles de ellos pululando por el Universo; casi tantos como nosotros y tú sabes que el Bien es mucho menos poderoso que el Mal. El Mal no reconoce fronteras, lágrimas, amor, pedidos de clemencia. El Mal atemoriza, degrada, corrompe. El Mal está en cada ser humano cuando ese ser humano goza con el Mal. No sabes las cosas que él puede hacer en una mente predispuesta a aceptarlo. Los malos provienen del mismo lugar que nosotros; son la energía negativa del Universo. Tú puedes sentirlo cuando te pones mala pero es apenas un ramalazo de maldad. Imagina eso pero multiplicado por un millón, por mil millones y comprenderás por qué se cometen los actos atroces que te perturban. Las personas son totalmente inconscientes de sus actos. No son ellas las que obran así, son los efluvios negativos que las poseen. Esas pobres personas poseídas son inconscientes de sus actos, pero sus almas, no y deberán pagar las atrocidades que cometen. Se utiliza a los niños porque ellos representan la pureza, la inocencia, todo lo que ellos perdieron o no tuvieron nunca.
Siempre va a haber una excusa para matar inocentes; en guerras, en hambrunas, en política o religión. Los que mueren, los que sufren más son los inocentes, los buenos. Los malos siempre se salvan. El ser bueno se hereda algunas veces, otras se hace uno en la vida. Todo depende de qué pesa más en tu alma. Las almas fuertes aman más, soportan más. Las débiles caen enseguida".

2 comentarios:

DELCAR dijo...

Qué tema tan complejo, el bien y el mal...bueno, quedémonos con lo que nuestro corazón nos diga y hasta donde nos llegue nuestro entendimiento, poco a poco iremos ampliando o recordando nuestros conocimientos.

Laura E Babyaczuk dijo...

Nosotros somos el bien y el mal. Es algo que traemos desde siempre pero que podemos modificar a elección. Haciendo lo que sentimos nunca nos equivocaremos. Tal vez no obtengamos lo que queramos pero seguramente obtendremos lo que necesitamos.